Tipos de rutas de senderismo: circular, ida y vuelta o punto a punto

Javi 28/02/2026
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Al planificar una salida a la montaña, uno de los primeros datos que debemos mirar es el tipo de recorrido. Entender si una ruta es circular, de ida y vuelta o de punto a punto es fundamental para organizar la logística, el transporte y el tiempo que necesitaremos. Las rutas circulares son las favoritas de muchos senderistas. Comienzan y terminan en el mismo lugar, siguiendo un trazado que forma un anillo. La gran ventaja es que no repites camino en ningún momento, lo que hace que la experiencia sea más variada visualmente. Además, facilitan mucho la logística, ya que puedes dejar el coche en el inicio y recogerlo al terminar sin complicaciones. Las rutas de ida y vuelta (también llamadas lineales en algunos contextos) comienzan en un punto, llegan a un destino (un mirador, una cima, una cascada) y regresan exactamente por el mismo camino. Aunque pueda parecer menos emocionante repetir trayecto, estas rutas tienen una ventaja: conoces el terreno de vuelta, lo que te permite calcular mejor el tiempo y el esfuerzo necesario. Son ideales para principiantes o cuando no se dispone de mucho tiempo. Las rutas de punto a punto son aquellas que empiezan en un lugar y terminan en otro diferente. Estas rutas suelen ser etapas de grandes recorridos (como el Camino de Santiago o los senderos de Gran Recorrido GR) o travesías que cruzan un macizo montañoso. Requieren una planificación logística más compleja: necesitarás dos coches (uno en cada extremo), usar transporte público o contratar un servicio de recogida. Sin embargo, suelen ser las más espectaculares al permitir cubrir distancias mayores y paisajes cambiantes. En Vamos de Senderismo clasificamos todas nuestras rutas con estos criterios para que sepas exactamente a qué te enfrentas. Sea cual sea el tipo de ruta que elijas, asegúrate de revisar siempre la distancia total y el desnivel acumulado antes de calzarte las botas.

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